Técnica en vestuario a medida - Judith Yawa Aggor-Edorh

una mujer sonríe a la cámara en una sastrería
Judith Yawa Aggor-Edorh

Ahora, mis hijos y yo somos felices


Gracias a la homologación, me siento integrada en Alemania.


Judith Yawa Aggor-Edorh vive en Alemania desde el año 2004. Aquí formó una familia. Para poder trabajar como técnica en vestuario a medida en Alemania, solicitó la homologación de su título profesional ghanés.


Nombre Judith Yawa Aggor-Edorh
Edad 40
Profesión de referencia Técnica en vestuario a medida
País de obtención del título Ghana
Ejerce de Técnica en vestuario a medida

Para mí, la homologación supone...

... darle a la gente la misma oportunidad de seguir desarrollándose y fomentar la integración.


Mi consejo

Ponerse en contracto con las personas que ayudan a tramitar la homologación del título profesional.


La ghanesa Judith Yawa Aggor-Edorh vino a Alemania por amor, más concretamente a la localidad de Mannheim. El que más tarde se convertiría en su marido había llegado de Ghana hacía 30 años para estudiar. Por su parte, ella ya lleva en Alemania desde el año 2004. En un principio, esta técnica en vestuario a medida trabajó para el ejército de EE UU, en una sastrería de arreglos para soldados. Una amiga que trabajaba allí le consiguió el trabajo. “Cambiábamos los rangos de las prendas de trabajo y ajustábamos los uniformes”, relata Judith Yawa Aggor-Edorh. Después se quedó embarazada de su primer hijo y decidió dedicarse por completo a su familia.

Pero nunca abandonó su objetivo de trabajar como sastra. Su hijo mayor fue el que le animó a hacerlo, ya que un día le preguntó por qué no ejercía en Alemania la profesión que había estudiado en Ghana. “En ese momento, me propuse volver a trabajar cuando mi hijo empezara el quinto curso. Cuando estaba en tercero, presenté la solicitud de homologación de mi título profesional”.

Natalia Grekova, de la Cámara de artesanos de Mannheim Rhein-Neckar-Odenwald, le ayudó a lo largo del procedimiento. “Ella me dio la información más importante”, declara esta ghanesa. El primer paso, que consistía en presentar los certificados y expedientes de su país de origen, fue el más laborioso. “El problema era que necesitaba una confirmación de la escuela de Ghana”, explica esta mujer de 40 años. “Aunque estuve dos veces allí, el órgano competente no me la pudo dar”. La burocracia ghanesa supuso el mayor (y único) desafío del procedimiento de homologación, resume Judith Yawa Aggor-Edorh riendo tranquilamente.

Cuando por fin tuvo los documentos y sus traducciones, lo único que necesitaba la Cámara de artesanos era información sobre los contenidos de su formación. Por eso, Judith Yawa Aggor-Edorh aprobó un análisis de cualificación, durante el cual no solo pudo demostrar su competencia profesional en la práctica, sino que también obtuvo muchos consejos de Brigitte Eppinger, la presidenta del gremio, por ejemplo, sobre literatura especializada, dirección de empresas o cálculo de la jornada laboral. “Confeccioné un conjunto de ropa completo: los pantalones y un top”. El resultado fue un la equivalencia total de su título profesional. Después de un total de tres años, consiguió su resolución de homologación.

“Ahora, mis hijos y yo somos felices”, declara feliz esta técnica en vestuario a medida. “Aunque no soy de aquí, me siento integrada en la sociedad”. Todavía sigue buscando un empleo, pero tiene muchos planes para el futuro: “Cuando tenga suficiente experiencia, me gustaría abrir mi propia tienda”.

La entrevista con Judith Yawa Aggor-Edorh se produjo en febrero de 2016. Durante el procedimiento de homologación, obtuvo el asesoramiento y la ayuda de la Cámara de artesanos de Mannheim Rhein-Neckar-Odenwald.