Médico - Keivan Daneshvar

Hombre retratado con bata de médico sonríe a la cámara
Keivan Daneshvar

Ahora soy médico jefe en lugar de médico invitado.


La nueva ley trajo perspectivas completamente nuevas.


Después de cinco años de batalla burocrática en Alemania, en 2012 llegó la salvación del médico iraní Keivan Daneshvar: la Ley de Homologación de Títulos. Esta ley por fin ofrecía a los médicos de terceros países la posibilidad de obtener legalmente la licencia para el ejercicio de la actividad profesional.


Nombre Dr Keivan Daneshvar
Edad 42
Profesión de referencia Médico (licencia para el ejercicio de la actividad profesional)
País de obtención del título Irán
Ejerce de Médico jefe del departamento de Radiología del Hospital Sankt Katharinen de Fráncfort del Meno.

Para mí, la homologación supone...

... todo. Perspectivas, poder planificar mi vida. Sin la homologación, nada de eso sería posible.


Mi consejo

Lo mejor es ponerse en contacto con el personal de asesoramiento de la Red IQ y pedirle ayuda. Es difícil hacerlo solo, y se pierde mucho tiempo. La Red IQ de Baden-Wurtemberg me ayudó mucho.


Keivan Daneshvar tuvo muchas dificultades al llegar a Alemania. Durante años, tuvo que luchar para poder vivir y trabajar aquí. La homologación oficial como médico (licencia para el ejercicio de la actividad profesional) era uno de sus mayores escollos. Ya en 2006, este iraní no pudo aceptar un empleo porque no tenía permiso para el ejercicio profesional ni permiso de residencia.

Después de cursar un programa de formación continua de seis meses en el ámbito de la radiología en Suiza, Keivan Daneshvar trabajó dos años como médico invitado en la Clínica Universitaria de Heidelberg. “Había muchos problemas burocráticos. Como médico invitado, por ejemplo, el permiso de residencia se expedía con un plazo de tan solo seis meses”, recuerda. Cada vez que quería realizar una rotación en la clínica universitaria o cambiar de centro de trabajo, tenía que volver a solicitar un permiso para el ejercicio profesional: “Tenía que comunicar a mis futuros posibles empleadores que el procedimiento necesario para poder empezar en el puesto podía durar entre tres y cuatro meses, pero no podía darles la fecha exacta de expedición del permiso para el ejercicio profesional y, como es obvio, algunos no me aceptaron”.

Pero Keivan Daneshvar no tiró la toalla. Su objetivo era trabajar en Alemania a largo plazo y obtener una formación sólida como médico especializado. “Aquí, en la radiología se emplean dispositivos de alta calidad. Además, había leído muchas publicaciones alemanas y sabía que en Alemania se otorga un gran valor a la investigación, lo que me atraía mucho. Además, tiene una ubicación muy buena, en el centro de Europa, y tengo muchos conocidos aquí, por lo que todo era perfecto para mí. De verdad...”.

En 2009 empezó a trabajar en el Centro Alemán de Investigación del Cáncer de Heidelberg, para lo que volvió a necesitar un permiso para el ejercicio profesional. “La Oficina de examinación del Estado, en Stuttgart, me expidió un permiso para el ejercicio profesional de duración definida”. Para ello tuve que realizar la prueba de conocimientos para médicos. Por aquel entonces, te daban cita automáticamente para participar en la prueba seis meses después”, recuerda Keivan Daneshvar. Después de la prueba, en marzo de 2010, ya lo tenía en negro sobre blanco: su título iraní era equivalente a la carrera de Medicina en Alemania.

No obstante, de algún modo seguía sintiéndose como un médico “de segunda”, ya que las disposiciones legales de entonces no contemplaban licencias para el ejercicio de la actividad profesional para nacionales de terceros países, es decir, la autorización oficial del Estado para el ejercicio profesional como médico. Cuando la Oficina de asesoramiento de IQ de Mannheim le informó acerca de las posibilidades que ofrecía la Ley de Homologación de Títulos, que entró en vigor en la primavera de 2012, volvió a solicitar la licencia para el ejercicio de la actividad profesional en abril de 2012. No tuvo que realizar ninguna prueba más, ya que ya había aprobado la prueba de conocimientos.

“Por fin puedo trabajar en Alemania como médico de pleno derecho. Pese a los contratiempos, en el plazo de siete años he logrado pasar de ser médico invitado a médico jefe. Entretanto he vuelto a ascender, ya que también han homologado mi doctorado. Ahora soy médico especializado y trabajo como médico jefe en el departamento de Radiología. Sin la homologación, nada de eso habría sido posible”.

La entrevista con el Dr. med. Keivan Daneshvar se produjo en noviembre de 2014.