Maestro instalador y maestro en calefacción - Josip Vukoje

Fotografía del maestro instalador y maestro en calefacción Josip Vukoje frente a una instalación de calefacción
Josip Vukoje

¡Por fin se tiene en cuenta mi experiencia!


Ahora tengo un empleo que se corresponde por completo con mi cualificación croata.


En 2005, cuando Josip Vukoje llegó a Alemania, la Ley de Homologación de Títulos todavía no existía. No podía homologar su formación profesional croata como mecánico de instalaciones de fontanería, calefacción y aire acondicionado ni su título de maestro. Por ello, durante mucho tiempo tuvo empleos por debajo de su cualificación.


Nombre Josip Vukoje
Edad 39
Profesión de referencia Maestro instalador y maestro en calefacción
País de obtención del título Croacia
Ejerce de Mecánico de instalaciones de fontanería, calefacción y aire acondicionado

Para mí, la homologación supone...

... estar al mismo nivel que mis compañeros alemanes.


Mi consejo

Hay que ser un poco testarudo para aguantar todo el proceso. ¡Pero vale la pena!


Josip Vukoje nunca había pensado en la homologación. En septiembre de 2005, este croata llegó a Alemania procedente de Croacia. Su mujer ya vivía aquí. “Empecé un nuevo empleo y me enteré de que mis certificados no están homologados”, relata Josip Vukoje. Más adelante, cuando un compañero de trabajo le habló de la nueva Ley de Homologación de Títulos, se puso en contacto con la Cámara de artesanos de Múnich para homologar sus certificados. La Oficina de atención para el reconocimiento de cualificaciones extranjeras le asesoró durante el proceso. “Primero me concedieron la homologación de la formación profesional de mecánico de instalaciones de fontanería, calefacción y aire acondicionado. Medio año después, también obtuve la homologación de la maestría en instalación y calefacción”, afirma este croata. Solo tuvo que aprobar la asignatura “Pedagogía profesional y laboral” en un examen oral, ya que esta enseña, entre otras cosas, cómo dar instrucciones a los alumnos de formación profesional.

Desde entonces, el trabajo de Josip, de 39 años, ha cambiado mucho. “En Croacia trabajé como oficial y tenía muchas responsabilidades. Después, en Alemania, tenía tareas sencillas, ya que trabajaba como ayudante de taller. Y, sin embargo, tenía más experiencia que mis compañeros. No fue fácil trabajar por debajo de mi cualificación y, claro, el sueldo también era más bajo”, recuerda Josip Vukoje. Gracias a la homologación, hoy trabaja con autonomía y percibe un salario conforme a su cualificación de mecánico de instalaciones de fontanería, calefacción y aire acondicionado.

El éxito profesional también ha ayudado a Josip Vukoje en lo personal. “Durante 31 años fue tartamudo y, al trasladarme a Alemania, un país extranjero, incluso empeoré. Pero la homologación me ha aportado seguridad en mí mismo y me ha dado fuerzas para enfrentarme a ello. Tan solo tres semanas después de participar en un curso de diez días en el “Del Ferro Institut” de Ámsterdam, una institución que se dedica al tratamiento de tartamudos, pronuncié un discurso sobre mi homologación ante unas cien personas en la Cámara de artesanos de Múnich”.

Josip Vukoje mira al futuro con mucho optimismo. “En la familia y el trabajo reina la armonía. He superado mi tartamudeo y, si todo va bien, algún día encontraré empleo como maestro”.

La entrevista con Josip Vukoje se produjo en agosto de 2014.