Cocinero - Jigar Hasso

Un joven cocinero sonríe a la cámara en una cocina
Jigar Hasso

Por fin llevo una vida normal


Estar a la misma altura que mis compañeros me hace sentir bien.


Jigar Hasso huyó de Siria en 2013 y se trasladó a Alemania. En 2015, este cocinero profesional obtuvo la homologación de su título profesional por medio de un análisis de cualificación.


Nombre Jigar Hasso
Edad 25
Profesión de referencia Cocinero
País de obtención del título Siria
Ejerce de Cocinero

Para mí, la homologación supone...

... poder trabajar en Alemania igual que lo hacía en Siria.


Mi consejo

¡Ten mucha paciencia y no tires la toalla!


En 2013, la guerra de Siria obligó a Jigar Hasso a abandonar su país. Como su hermano mayor ya estaba en Alemania, el cocinero profesional se trasladó a este país. Solicitó el asilo en Dortmund. “Desde el principio intenté integrarme activamente y comprender las costumbres y tradiciones alemanas”, afirma este simpático joven.

Nueve meses después, obtuvo una vivienda en Duisburgo a través de la Agencia de Empleo, tras lo cual se apuntó a una escuela de idiomas. Fue un paso decisivo, y no solo por cuanto respecta a su nivel de alemán. Y es que una compañera de clase polaca le contó que un amigo suyo trabajaba como cocinero en un restaurante. “Así que solicité empleo en un restaurante y me contrataron”, afirma este joven de 25 años. Poco tiempo después se enteró de que el hermano y la hermana de su amiga polaca habían sido contratados en el Hotel Achterdiek de la isla de Juist, por lo que utilizó sus nuevos contactos para solicitar un periodo de prueba allí y le aceptaron. Y no solo porque destacaba por su buen nivel de alemán y sus buenos modales, sino también por la perspectiva de ampliar la carta del hotel con platos sirios. Desde entonces, vive con su pareja en esa isla del Mar del Norte. A primera vista, la clásica historia del éxito. Pero desafortunadamente, en un principio solo fue contratado como pinche de cocina, ya que no tenía la homologación de su título profesional.

Su hermano siempre le había dicho que la homologación profesional aumentaría sus posibilidades de ser contratado como cocinero. “Por eso ya traduje mi diploma escolar, mi selectividad y mis certificados cuando estaba en Siria”. En la Cámara de Industria y Comercio FOSA, presentó una solicitud de determinación de equivalencia. Sin embrago, no tenía ningún documento que indicara los contenidos de su formación profesional reconocida en Siria, ni logró conseguirlos. “El mayor desafío del procedimiento de homologación consistió en obtener información”, resume su jefe, Stefan Danzer. Como en su huida de Siria no había podido conseguir un certificado que acreditara los contenidos de su formación profesional, en el procedimiento de homologación le ofrecieron demostrar su cualificación profesional por medio de un análisis de cualificación práctico ante expertos especializados. Es una posibilidad que contempla la Ley para la determinación de las cualificaciones profesionales cuando faltan (algunos) documentos necesarios para el procedimiento por motivos ajenos a la voluntad del sujeto.

En la gran cocina de un Instituto de Formación Profesional de Emden, es decir, en condiciones de trabajo real de una empresa de hostelería, tuvo lugar el análisis de cualificación, compuesto por una prueba de trabajo (preparar un menú de tres platos) y preguntas técnicas. El resultado del análisis de cualificación conformó la base del resultado del procedimiento de homologación: Jigar Hasso obtuvo una resolución de homologación de equivalencia total. “Me alegro de haber acabado con todo el papeleo”, confiesa aliviado. En su equipo, desempeña un papel de liderazgo y responsabilidad. Eso le hace sentir bien. Pero todavía no está satisfecho del todo. Su próximo objetivo es la prueba de aptitud para formadores, para poder ser maestro de cocina.

La entrevista con Jigar Hasso se produjo en junio de 2016. Durante el procedimiento de homologación de su título le asesoró y le ayudó la Cámara de Industria y Comercio de Emden.